En Comerio, la Marcha Mundial echa raíces

Un encuentro dedicado a Hiroshima y Nagasaki refleja el espíritu de la 4ª Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia en mi ciudad

Comerio, un pequeño municipio de la provincia de Varese, acogió el 7 de agosto un encuentro dedicado a Hiroshima y Nagasaki, 81 años después de los bombardeos atómicos. En el parque de Villa Tatti Talacchini, una residencia tardobarroca construida a comienzos del siglo XVIII, cuyo jardín conserva todavía hoy su trazado histórico de estilo italiano, tuvo lugar un encuentro sencillo e íntimo, nacido del deseo de mantener viva la memoria de las víctimas y, al mismo tiempo, reflexionar sobre el presente, marcado por las guerras, el rearme y la persistente amenaza de las armas nucleares. La elección del lugar dio al encuentro un significado especial. En el parque crece un kaki de Nagasaki, nacido de las semillas de uno de los árboles que sobrevivieron a la explosión atómica del 9 de agosto de 1945. En otoño, Villa Tatti acogerá además un Hibakujumoku de Hiroshima, un joven árbol descendiente de una de las plantas que sobrevivieron al bombardeo del 6 de agosto de 1945. La memoria de Hiroshima y Nagasaki se convierte así en algo concreto y vivo: árboles que continúan creciendo y que pueden transmitir a las nuevas generaciones un mensaje de resiliencia, esperanza y responsabilidad. Durante el encuentro también se leyó “Después de la lluvia”, de Gianni Rodari, escritor y pedagogo, que pasó los años de su formación en la cercana Gavirate. Sus palabras acompañaron la reflexión con una imagen sencilla de esperanza y renacimiento, en sintonía con el mensaje de los árboles que sobrevivieron a la bomba atómica.

El encuentro de Comerio representa un ejemplo concreto del espíritu de la 4ª Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, que en esta cuarta edición propone una nueva perspectiva: “La Marcha Mundial en mi ciudad”. Después de tres ediciones en las que un equipo recorrió los cinco continentes, la propuesta actual es llevar la Marcha a los territorios, las ciudades, los pueblos y los barrios. No partir, sino quedarse. No desplazarse, sino conectarse. No delegar, sino participar.

El objetivo es conseguir que las iniciativas locales no sean episodios aislados, sino que puedan crear relaciones y prácticas capaces de continuar en el tiempo, contribuyendo a construir espacios territoriales permanentes de paz y no violencia. El período central de la Cuarta Marcha será del 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, al 4 de octubre de 2026, incluyendo el 2 de octubre, Día Internacional de la No Violencia. Pero la nueva fórmula no se limita a estas fechas: las iniciativas pueden desarrollarse antes y continuar después, dando continuidad al proceso. También Comerio avanza en esta dirección. Alrededor de mediados de octubre está previsto precisamente en Villa Tatti Talacchini un nuevo encuentro relacionado con la Marcha Mundial, después de la conclusión del período oficial, pero pensado precisamente para continuar el camino y mantener vivo el vínculo construido en el territorio. La Cuarta Marcha ya mira hacia el futuro. La perspectiva para la 5ª Marcha Mundial, en 2027, es ampliar aún más la red de ciudades participantes, con el objetivo de llegar a 1.000 ciudades. Un paso importante será el Simposio Continental Europeo, previsto en España a comienzos de enero de 2027, como ocasión de encuentro y evaluación de la experiencia de la Cuarta Marcha y de reflexión sobre las perspectivas del proceso posterior.

El desafío es, por tanto, transformar las numerosas experiencias locales en una red cada vez más fuerte, capaz de crecer con el tiempo. Y Comerio, con su pequeño territorio, puede ser una pieza de este mosaico.

Foto: Vittore Ciotti.

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