Manifiesto

ManifiestoMarcha Mundial por la Paz y la Noviolencia

A 17 años de la Primera Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia, las razones que la motivaron, lejos de reducirse, se han reforzado. Hoy, una nueva Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia, es más necesaria que nunca.

Vivimos en un mundo en el que está creciendo la deshumanización, donde ni siquiera las Naciones Unidas son ya referencia en la resolución de conflictos internacionales. Un mundo que se desangra en decenas de guerras, donde el choque de “placas geopolíticas” entre poderes dominantes y emergentes está afectando en primer lugar las poblaciones civiles.

Con millones de migrantes, refugiados y desplazados ambientales que se ven empujados a desafiar fronteras llenas de injusticia y de muerte. Donde se pretende justificar guerras y masacres por las disputas de recursos cada vez más escasos.

Un mundo en el que la concentración de poder económico en unas pocas manos quiebra, incluso en los países desarrollados, cualquier expectativa de sociedad del bienestar.

En síntesis, un mundo, en el que la justificación de la violencia, en nombre de la “seguridad”, ha hecho crecer enfrentamientos bélicos de proporciones incontrolables.

Por todo eso «nosotros los pueblos» queremos levantar un gran clamor mundial para:

Me comprometo a apoyar  de forma voluntaria esta nueva Marcha Mundial por la paz y la noviolencia «en mi ciudad», del 21 de septiembre 2026 al 4 octubre 2026 para visibilizar y empoderar a esos movimientos, comunidades y organizaciones, en una convergencia global y simultanea de intencion a favor de estos objetivos de la MM.

      «Estamos al final de un obscuro período histórico y ya nada será igual que antes. Poco a poco comenzará a clarear el alba de un nuevo día; las culturas empezarán a entenderse; los pueblos experimentarán un ansia creciente de progreso para todos entendiendo que el progreso de unos pocos termina en progreso de nadie. Si, habrá paz y por necesidad se comprenderá que se comienza a perfilar una nación humana universal. Entre tanto, los que no somos escuchados trabajaremos a partir de hoy en todas partes del mundo para presionar a los que deciden, para difundir los ideales de paz en base a la metodología de la noviolencia, para preparar el camino de los nuevos tiempos.»

 SILO, 4 de Mayo de 2004, Primera Celebración Anual de la Comunidad del Mensaje